Lo que hay detrás de las industrias farmacéuticas.

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Lo que hay detrás de las industrias farmacéuticas.

Mensaje  Ety el Mar Oct 27, 2009 3:53 am

El siguiente artículo nos cuenta una realidad muy desesperanzadora acerca de los motivos que impulsan a los laboratorios farmacéuticos a crear nuevos médicamentos. No traigo al foro nada nuevo, pero me interesa mucho compartir con ustedes este documento ya que todos, de alguna manera, hemos sido víctimas o podremos serlo, de esta manipulación tan deshonesta que pone en peligro nuestras vidas.

Lo que nunca te han contado, ni te contarán, de la industria farmacéutica

Mi sueño es que Merck sea como Wrigley Gum [una marca de chicles]. Que todo el mundo la consuma.
Henry Gadsden, fundador de la farmacéutica Merck




El objetivo de las compañías farmacéuticas parece bastante transparente a juzgar por las declaraciones del fundador de una de las más importantes del mundo, Merck. Como afirma José Antonio Campoy, director de la revista Discovery DSalud: "Los nuevos fármacos no se investigan porque exista detrás la intención real de ayudar a quienes sufren sino porque proporcionan pingües beneficios. Por eso la industria farmacéutica no busca medicamentos para las enfermedades minoritarias: no son rentables. En las juntas de accionistas de los grandes laboratorios no se plantean aspectos humanos y éticos: sólo se habla de réditos, beneficios, nuevas inversiones para obtener más ganancias. No se habla de salud, se habla de enfermedad". Pero no creo que lo escandaloso sea el interés económico de una farmacéutica, puesto que es una empresa y su futuro depende de obtener beneficios. Lo escandaloso en este caso es a costa de qué resulta habitualmente esa búsqueda de beneficios. En realidad aquel sueño del fundador de Merck no está muy lejos de haberse cumplido; por ejemplo, las estatinas reductoras del colesterol -y el primer medicamento que lanzó Merck fue una estatina, Mevacor- han alcanzado cifras de ventas desorbitadas y se han convertido en la estrategia perfecta que emular a la hora de vender un fármaco. Cómo las farmacéuticas forzaron la modificación de las recomendaciones oficiales sobre el colesterol para ampliar en millones de personas sus clientes pasará como una de las partes de esa estrategia. De la noche a la mañana, gracias a su influencia sobre las autoridades sanitarias, consiguieron millones de nuevos consumidores de estatinas. Éstas, las estatinas, vieron la luz en 1987 y desde entonces se han multiplicado por casi 9 las personas en EEUU que se consideran con 'colesterol alto' según las definiciones oficiales. ¿Quiénes estaban detrás de las nuevas guías oficiales sobre el colesterol? Lo cierto es que no es una mera sospecha puesto que ocho de los nueve autores de una de las últimas guías de salud pública sobre el colesterol en EEUU tienen relaciones directas con las más grandes compañías farmacéuticas, como portavoces, consultores o investigadores (puede comprobarse perfectamente aquí).

En conjunto todo esto pertenece a lo que el investigador Ray Moynihan ha denominado el "marketing del miedo": "Las compañías farmacéuticas se interesan fundamentalmente por los beneficios masificados y eso, generalmente, significa ventas masificadas. A cuanta más gente puedas vender tus pastillas, mayores ventas. De este modo, si puedes vender tus pastillas a gente relativamente enferma, esto es un gran negocio. No es un fenómeno nuevo, aunque con las nuevas técnicas de marketing y el poder de estas corporaciones globales gigantescas, este problema se ha convertido en una amenaza para la salud pública." No en vano, Moynihan es uno de los mejores conocedores de estas técnicas de la industria farmacéutica y que ha expuesto en su valiente obra "Selling Sickness: How the world's Biggest Pharmaceutical Companies are turning us all into parientes" (que se traduciría por "Vendiendo enfermedad: Cómo las más grandes compañías farmacéuticas nos están convirtiendo a todos en pacientes").

Pero si eres una compañía farmacéutica deseosa de ampliar al máximo tus clientes, aparte de las autoridades sanitarias, ¿cuál debe ser tu principal objetivo? Efectivamente, los médicos. Al fin y al cabo son ellos quienes en última instancia recetan los medicamentos a sus pacientes. Se crea o no, los médicos suelen tener una formación muy limitada en nutrición, y confían gran parte de sus conocimientos de farmacología (estudio de efectos, acciones e interacciones de los medicamentos) a lo que durante su práctica médica aprenden de las compañías farmacéuticas y sus representantes. La cuestión es que estos representantes suelen ser entrenados por las compañías sin tener educación formal en farmacología. Como afirmaba la Dra Marcia Angell, ex redactora jefe del New England Journal of Medicine, una de las revistas médicas de mayor prestigio, lo que las farmacéuticas buscan es adueñarse cuanto sea posible de la propia profesión médica. Datos como los que siguen nos dan una bastante preocupante perspectiva sobre el estado de la cuestión:

- De acuerdo a antiguos editores de 3 de las más importantes revistas médicas -the Lancet (Dr. R. Horton), New England Journal of Medicine (Dra M. Angell) y British Medical Journal of Medicine (Dr. R. Smith)-, algunas revistas médicas son una prolongación de los departamentos de marketing de las compañías farmacéuticas.

- Múltiples investigaciones publicadas en revistas médicas están no sólo patrocinadas por compañías farmacéuticas sino en algunos casos presentadas de forma que favorezcan sus intereses. En un análisis, 40 de 44 artículos estaban manipulados por las farmacéuticas. ("Ghost Authorship in Industry-Initiated Randomised Trials", Public Library Science Med, 2007)

Las compañías farmacéuticas son muy inteligentes. No perdamos de vista que son la industria más rentable del mundo. Para asegurarse que sus medicamentos obtengan buenos resultados contratan a compañías de investigación encargadas de diseñar estudios que den los mejores resultados posibles. Incluso si es preciso, se omiten datos a veces cruciales. Tal fue el caso de un estudio sobre el antiinflamatorio Celebrex, propiedad de Pfizer y comercializado en nuestro país por Sandoz. Una de las razones por las que Celebrex resultaba un importante avance según sus fabricantes es porque no inducía úlceras como el ibuprofeno o la aspirina. Para ello publicaron un estudio de 6 meses de duración que confirmaba sus afirmaciones. El problema es que ocultaron conscientemente dos estudios de 12 meses de duración que concluían que Celebrex producía en el medio-largo plazo las mismas úlceras que el ibuprofeno (finalmente publicados en Journal of American Medical Association, 2001). Es más que probable que si la farmacéutica no hubiera ocultado estos estudios su proceso de aprobación no habría sido tan rápido.

Si quieres vender más tu medicamento sin importante demasiado mentir a los pacientes y médicos, puedes esencialmente hacer dos cosas: promocionar usos no aprobados ni demostrados y ocultar efectos secundarios comprobados aunque sean importantes y bastante probables. Las compañías farmacéuticas no han tenido problemas en hacer ambas cosas. El gigante Pfizer hizo lo primero por ejemplo con su medicamento antiepiléptico Neurontin (cuyo principio activo es el gabapentin). Su ejecutivo Park-Davis fue el responsable de elaborar un esquema ilegal que llamó 'estratregia de relaciones públicas' para este medicamento. Documentos internos que se conocieron posteriormente (Ann. Intern. Med., 2006), una vez juzgada la trama de la farmacéutica, detallaban una estrategia muy bien orquestada para financiar estudios pobremente diseñados sobre ansiedad, migrañas o dolor crónico, problemas todos ellos más comunes que la epilepsia. De este modo conseguiría vender Neurontin a muchas más personas. El plan incluía pagar incluso a expertos que accedieran a firmar esos estudios de baja calidad que darían los resultados que buscaban. Ni que decir tiene que una vez obtenidos tales estudios fueron objeto de una intensa campaña de publicidad entre los médicos. Pero no sólo entrenaron intensamente a sus representantes, sino que organizaron eventos, seminarios y aún no contentos con eso sobornaron a médicos con tal de que acudieran a las presentaciones de esos estudios regalándoles hasta vacaciones y viajes. Pfizer estaba encantada, pronto las ventas de Neurontin subieron conforme los médicos empezaron a firmar muchas más recetas del mismo, a pesar de que en la compañía sabían que los nuevos consumidores de Neurontin no experimentarían una mejora en la mayoría de los casos y sufrirían sus efectos secundarios. Poco importaba. Pfizer alcanzó casi 100 millones de dólares en EEUU sólo en 1995, cuando en 1993, antes de ese fraude, hizo una 'pequeña' caja de 2,7 millones de dólares con Neurontin. Pfizer se frotaba las manos mientras ponía en serio peligro la salud de miles de personas con migrañas, ansiedad o dolores. Por suerte para la salud pública y para desgracia de Pfizer esta trama fraudulenta fue puesta en conocimiento público en 1996, cuando la descubrió uno de los representantes contratados por Park-Davis. Aunque Pfizer fue finalmente condenada por una corte a pagar 430 millones de dólares, la operación en conjunto no le supusieron pérdidas. Las grandes compañías farmacéuticas han aprendido bien a hacer dinero aun si es preciso mintiendo a pacientes y médicos y poniendo en riesgo su salud y sus vidas.
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Re: Lo que hay detrás de las industrias farmacéuticas.

Mensaje  Joan el Mar Oct 27, 2009 9:30 am

Es alucinante y escandaloso el poder de estas multinacionales !!


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