Eduardo Galeano

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Eduardo Galeano

Mensaje  Ety el Sáb Sep 06, 2008 3:19 am

Ya que nuestra amiga Batti tiene problemas para acceder al foro, traigo en su nombre esta reflexión de Eduardo Galeano, que nos dará mucho en que pensar:

TIEMPOS PASADOS
TIEMPOS MODERNOS



Un artículo de Eduardo Galeano
(Para mayores de 40)


Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y
cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le
ocurre agregarle una función o achicarlo un poco.
No hace tanto, con mi mujer, lavábamos los pañales de los críos, los
colgábamos en la cuerda junto a otra ropita, los planchábamos, los
doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar.
Y ellos, nuestros nenes, apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos
se encargaron de tirar todo por la borda, incluyendo los pañales.
¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables! Si, ya lo sé. A
nuestra generación siempre le costó tirar. ¡Ni los desechos nos
resultaron muy desechables! Y así anduvimos por las calles guardando
los mocos en el bolsillo y las grasas en los repasadores.
¡¡¡Nooo!!! Yo no digo que eso era mejor. Lo que digo es que en algún
momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se
entra. Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo
discuto. Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una
vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora
todas las navidades.
¡Guardo los vasos desechables!
¡Lavo los guantes de látex que eran para usar una sola vez!
¡Apilo como un viejo ridículo las bandejitas de espuma plástica de los pollos!
¡Los cubiertos de plástico conviven con los de acero inoxidable en el
cajón de los cubiertos!
¡Es que vengo de un tiempo en el que las cosas se compraban para toda la vida!
¡Es más!
¡Se compraban para la vida de los que venían después!
La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, fiambreras de
tejido y hasta palanganas de loza.
Y resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más
cocinas que las que había en todo el barrio en mi infancia y hemos
cambiado de heladera tres veces.

¡¡Nos están fastidiando!! ¡¡Yo los descubrí!! ¡¡Lo hacen adrede!! Todo
se rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo
para que tengamos que cambiarlo. Nada se repara. Lo obsoleto es de
fábrica.
¿Dónde están los zapateros arreglando las media-suelas de las Nike?
¿Alguien ha visto a algún colchonero escardando sommiers casa por casa?
¿Quién arregla los cuchillos eléctricos? ¿El afilador o el electricista?
¿Habrá teflón para los hojalateros o asientos de aviones para los talabarteros?
Todo se tira, todo se desecha y, mientras tanto, producimos más y más basura.
El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que
en toda la historia de la humanidad.
El que tenga menos de 40 años no va a creer esto: ¡¡Cuando yo era niño
por mi casa no pasaba el basurero!!
¡¡Lo juro!! ¡Y tengo menos de... años!
Todos los desechos eran orgánicos e iban a parar al gallinero, a los
patos o a los conejos (y no estoy hablando del siglo XVII)
No existía el plástico ni el nylon. La goma sólo la veíamos en las
ruedas de los autos y las que no estaban rodando las quemábamos en la
Fiesta de San Juan.
Los pocos desechos que no se comían los animales, servían de abono o
se quemaban. De 'por ahí' vengo yo. Y no es que haya sido mejor. Es
que no es fácil para un pobre tipo al que lo educaron con el 'guarde y
guarde que alguna vez puede servir para algo', pasarse al 'compre y
tire que ya se viene el modelo nuevo'. Mi cabeza no resiste tanto.
Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de
celular una vez por semana, sino que, además, cambian el número, la
dirección electrónica y hasta la dirección real.
Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer,
la misma casa y el mismo nombre (y vaya si era un nombre como para
cambiarlo) Me educaron para guardar todo. ¡¡¡Toooodo!!! Lo que servía
y lo que no. Porque algún día las cosas podían volver a servir. Le
dábamos crédito a todo.
Si, ya lo sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué cosas
nos podían servir y qué cosas no. Y en el afán de guardar (porque
éramos de hacer caso) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer
hijo, el diente del segundo, las carpetas del jardín de infantes y no
sé cómo no guardamos la primera caquita. ¿Cómo quieren que entienda a
esa gente que se desprende de su celular a los pocos meses de
comprarlo?
¿Será que cuando las cosas se consiguen fácilmente, no se valoran y se
vuelven desechables con la misma facilidad con la que se consiguieron?
En casa teníamos un mueble con cuatro cajones. El primer cajón era
para los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y
el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto. Y
guardábamos... ¡¡Cómo guardábamos!! ¡¡Tooooodo lo guardábamos!!
¡¡Guardábamos las chapitas de los refrescos!! ¡¿Cómo para qué?!
Hacíamos limpia-calzados para poner delante de la puerta para
quitarnos el barro. Dobladas y enganchadas a una piola se convertían
en cortinas para los bares. Al terminar las clases le sacábamos el
corcho, las martillábamos y las clavábamos en una tablita para hacer
los instrumentos para la fiesta de fin de año de la escuela. ¡Tooodo
guardábamos!
¡¡¡Las cosas que usábamos!!!: mantillas de faroles, ruleros, ondulines
y agujas de primus. Y las cosas que nunca usaríamos. Botones que
perdían a sus camisas y carreteles que se quedaban sin hilo se iban
amontonando en el tercer y en el cuarto cajón. Partes de lapiceras que
algún día podíamos volver a precisar. Tubitos de plástico sin la
tinta, tubitos de tinta sin el plástico, capuchones sin la lapicera,
lapiceras sin el capuchón. Encendedores sin gas o encendedores que
perdían el resorte. Resortes que perdían a su encendedor.
Cuando el mundo se exprimía el cerebro para inventar encendedores que
se tiraban al terminar su ciclo, inventábamos la recarga de los
encendedores descartables. Y las Gillette -hasta partidas a la mitad-
se convertían en sacapuntas por todo el ciclo escolar. Y nuestros
cajones guardaban las llavecitas de las latas de sardinas o del
corned-beef, por las dudas que alguna lata viniera sin su llave. ¡Y
las pilas! Las pilas de las primeras Spica pasaban del congelador al
techo de la casa. Porque no sabíamos bien si había que darles calor o
frío para que vivieran un poco más. No nos resignábamos a que se
terminara su vida útil, no podíamos creer que algo viviera menos que
un jazmín.
Las cosas no eran desechables. Eran guardables. ¡¡¡Los diarios!!!
Servían para todo: para hacer plantillas para las botas de goma, para
poner en el piso los días de lluvia y por sobre todas las cosas para
envolver. ¡¡¡Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo
el diario pegado al trozo de carne!!!
Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros
para hacer guías de pinitos de navidad y las páginas del almanaque
para hacer cuadros y los cuentagotas de los remedios por si algún
medicamento no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque
podíamos prender una hornalla de la Volcán desde la otra que estaba
prendida y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros
álbumes de fotos. Y las cajas de cigarros Richmond se volvían
cinturones y posa-mates y los frasquitos de las inyecciones con
tapitas de goma se amontonaban vaya a saber con qué intención, y los
mazos de naipes se reutilizaban aunque faltara alguna, con la
inscripción a mano en una sota de espada que decía 'éste es un 4 de
bastos'.
Los cajones guardaban pedazos izquierdos de palillos de ropa y el
ganchito de metal. Al tiempo albergaban sólo pedazos derechos que
esperaban a su otra mitad para convertirse otra vez en un palillo.

Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de
nuestros objetos. Así como hoy las nuevas generaciones deciden
'matarlos' apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de
no declarar muerto a nada: ¡¡¡ni a Walt Disney!!!
Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en
base y nos dijeron: 'Cómase el helado y después tire la copita',
nosotros dijimos que sí, pero, ¡¡¡minga que la íbamos a tirar!!! Las
pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas. Las latas
de arvejas y de duraznos se volvieron macetas y hasta teléfonos. Las
primeras botellas de plástico se transformaron en adornos de dudosa
belleza. Las hueveras se convirtieron en depósitos de acuarelas, las
tapas de botellones en ceniceros, las primeras latas de cerveza en
portalápices y los corchos esperaron encontrarse con una botella.
Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se
desechan y los que preservábamos. ¡¡¡Ah!!! ¡¡¡No lo voy a hacer!!! Me
muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables;
que también el matrimonio y hasta la amistad son descartables.
Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas. Me
muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la
memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero. No lo voy a
hacer. No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo
han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne. No voy a decir
que a los ancianos se les declara la muerte apenas empiezan a fallar
en sus funciones, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos,
que a las personas que les falta alguna función se les discrimina o
que valoran más a los lindos, con brillo y glamour.
Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares. De lo
contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme seriamente
entregar a la 'bruja' como parte de pago de una señora con menos
kilómetros y alguna función nueva. Pero yo soy lento para transitar
este mundo de la reposición y corro el riesgo de que la 'bruja' me
gane de mano y sea yo el entregado.
Hasta aquí Eduardo Galeano.
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Re: Eduardo Galeano

Mensaje  Ety el Mar Sep 09, 2008 4:42 am

Batti siempre ha admirado mucho a Galeano, así que tiene una buena colección de sus textos que desea compartir con nosotros. Nos hemos puesto de acuerdo para que ella me los envíe por mail (ya que en su oficina tiene bloqueado el acceso al foro), y yo los iré colgando en este apartado dedicado a este autor para que así los podamos leer y comentar. Y después, a la inversa, le enviaré a ella las colaboraciones de los foristas.

Todos saldremos ganando.

NI DERECHOS NI HUMANOS
por Eduardo Galeano

Si la maquinaria militar no mata, se oxida. El presidente del planeta anda paseando el dedo por los mapas, a ver sobre qué país caerán las
próximas bombas. Ha sido un éxito la guerra de Afganistán, que castigó a los castigados y mató a los muertos; y ya se necesitan enemigos nuevos.

Pero nada tienen de nuevo las banderas: la voluntad de Dios, la amenaza terrorista y los derechos humanos. Tengo la impresión de que George W
Bush no es exactamente el tipo de traductor que Dios elegiría, si tuviera algo que decirnos; y el peligro terrorista resulta cada vez menos convincente como coartada del terrorismo militar. ¿Y los derechos humanos? ¿Seguirán siendo pretextos útiles para quienes los hacen puré?

Hace más de medio siglo que las Naciones Unidas probaron la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y no hay documento internacional más citado y elogiado.

No es por criticar, pero a esta altura me parece evidente que a la declaración le falta mucho más que lo que tiene. Por ejemplo, allí no figura el más elemental de los derechos, el derecho a respirar, que se
ha hecho impracticable en este mundo donde los pájaros tosen. Ni figura el derecho a caminar, que ya ha pasado a la categoría de hazaña ahora
que sólo quedan dos clases de peatones, los rápidos y los muertos. Y tampoco figura el derecho a la indignación, que es lo menos que la dignidad humana puede exigir cuando se la condena a ser indigna, ni el derecho a luchar por otro mundo posible cuando se ha hecho imposible el mundo tal cual es.

En los 30 artículos de la declaración, la palabra libertad es la que más se repite. La libertad de trabajar, ganar un salario justo y fundar
sindicatos, pongamos por caso, está garantizada en el artículo 23. Pero son cada vez más los trabajadores que no tienen, hoy por hoy, ni
siquiera la libertad de elegir la salsa con la que serán comidos. Los empleos duran menos que un suspiro, y el miedo obliga a callar y
obedecer: salarios más bajos, horarios más largos, y a olvidarse de las vacaciones pagas, la jubilación y la asistencia social y demás derechos que todos tenemos, según aseguran los artículos 22, 24 y 25. Las instituciones financieras internacionales, las Chicas Superpoderosas
del mundo contemporáneo, imponen la "flexibilidad laboral", eufemismo que designa el entierro de dos siglos de conquistas obreras. Y las grandes empresas multinacionales exigen acuerdos "union free", libres
de sindicatos, en los países que entre sí compiten ofreciendo mano de obra más sumisa y barata. "Nadie será sometido a esclavitud ni a
servidumbre en cualquier forma", advierte el artículo 4. Menos mal. No figura en la lista el derecho humano a disfrutar de los bienes
naturales, tierra, agua, aire, y a defenderlos ante cualquier amenaza.

Tampoco figura el suicida derecho al exterminio de la naturaleza, que por cierto ejercitan, y con entusiasmo, los países que se han comprado el planeta y lo están devorando. Los demás países pagan la cuenta. Los años noventa fueron bautizados por las Naciones Unidas con un nombre dictado por el humor negro: Década Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales. Nunca el mundo ha sufrido tantas calamidades, inundaciones, sequías, huracanes, clima enloquecido, en tan poco
tiempo. ¿Desastres "naturales"? En un mundo que tiene la costumbre de condenar a las víctimas, la naturaleza tiene la culpa de los crímenes que contra ella se cometen.

"Todos tenemos derecho a transitar libremente", afirma el artículo 13. Entrar, es otra cosa. Las puertas de los países ricos se cierran en las
narices de los millones de fugitivos que peregrinan del sur al norte, y del este al oeste, huyendo de los cultivos aniquilados, los ríos
envenenados, los bosques arrasados, los precios arruinados, los salarios enanizados. Unos cuantos mueren en el intento, pero otros consiguen colarse por debajo de la puerta. Una vez adentro, en el paraíso prometido, ellos son los menos libres y los menos iguales.

"Todos los hombres nacen libres e iguales en dignidad y derechos", dice el artículo 1. Que nacen, puede ser; pero a los pocos minutos se hace
el aparte. El artículo 28 establece que "todos tenemos derecho a un justo orden social e internacional". Las mismas Naciones Unidas nos informan, en sus estadísticas, que cuanto más progresa el progreso, menos justo resulta. El reparto de los panes y los peces es mucho más injusto en Estados Unidos o en Gran Bretaña que en Bangladesh o Rwanda. Y en el orden internacional, también los numeritos de las Naciones
Unidas revelan que diez personas poseen más riqueza que toda la riqueza que producen 54 países sumados. Las dos terceras partes de la humanidad sobreviven con menos de dos dólares diarios, y la brecha entre los que
tienen y los que necesitan se ha triplicado desde que se firmó la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Crece la desigualdad, y para salvaguardarla crecen los gastos militares. Obscenas fortunas alimentan la fiebre guerrera y promueven
la invención de demonios destinados a justificarla. El artículo 11 nos cuenta que "toda persona es inocente mientras no se pruebe lo
contrario". Tal como marchan las cosas, de aquí a poco será culpable de terrorismo toda persona que no camine de rodillas, aunque se pruebe lo
contrario.

La economía de guerra multiplica la prosperidad de los prósperos y cumple funciones de intimidación y castigo. Y a la vez irradia sobre el mundo una cultura militar que sacraliza la violencia ejercida contra la gente "diferente", que el racismo reduce a la categoría de subgente. "Nadie podrá ser discriminado por su sexo, raza, religión o cualquier
otra condición", advierte el artículo 2, pero las nuevas
superproducciones de Hollywood, dictadas por el Pentágono para glorificar las aventuras imperiales, predican un racismo clamoroso que
hereda las peores tradiciones del cine. Y no sólo del cine. En estos días, por pura casualidad, cayó en mis manos una revista de las
Naciones Unidas de noviembre del 86, edición en inglés del Correo de la Unesco. Allí me enteré de que un antiguo cosmógrafo había escrito que
los indígenas de las Américas tenían la piel azul y la cabeza cuadrada. Se llamaba, créase o no, John of Hollywood.

La declaración proclama, la realidad traiciona. "Nadie podrá suprimir ninguno de estos derechos", asegura el artículo 30, pero hay alguien
que bien podría comentar: "¿No ve que puedo?". Alguien, o sea: el sistema universal de poder, siempre acompañado por el miedo que difunde
y la resignación que impone.

Según el presidente Bush, los enemigos de la humanidad son Irak, Irán y Corea del Norte, principales candidatos para sus próximos ejercicios de
tiro al blanco. Supongo que él ha llegado a esa conclusión al cabo de profundas meditaciones, pero su certeza absoluta me parece, por lo
menos, digna de duda. Y el derecho a la duda es también un derecho humano, al fin y al cabo, aunque no lo mencione la declaración de las Naciones Unidas.
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Re: Eduardo Galeano

Mensaje  Ety el Mar Sep 09, 2008 5:01 am

Me identifico totalmente con el artículo de los tiempos pasados, pueden ver en mi cocina esa fascinante mezcla de cucharitas de plástico y vasitos deshechables al lado de los cubiertos aceros y la vajilla de porcelana y uno que otro plato de papel.

Dice la filosofía oriental que los objetos que no se utilizan le quitan energía al espacio que ocupan, y así debilitan el ambiente y también a nosotros mismos. Muchas ideas del feng-shui están basadas en estos conceptos. Lo que si me resulta obvio es que, a pesar de la dificultad para desprenderme de las cosas que supuestamente me podrán servir en otro momento, tampoco me siento a gusto cuando veo montones de cosas acumuladas a las que no les doy ningún uso.

Así que en los últimos tiempos también he aprendido a deshacerme de lo que empieza a resultar estorboso. Más que tirarlo, sé que hay mucha gente que necesita lo que yo considero inservible, así que en vez de juntar nos ha llegado el momento, de compartir.

Veo con mucha tristeza. que las palabras acompañamiento, empatía, consideración y todas aquéllas que se refieran a la capacidad de entender las necesidades y circunstancias de los otros, empiezan a irse también al basurero. Contrariamente aprender a acumular solidaridad hacia los demás nos enriquece sin ocupar espacio.

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Re: Eduardo Galeano

Mensaje  Damablanca el Mar Sep 09, 2008 11:05 am

A mí me cuesta desprenderme de las cosas, no por economía, sino por cariño. Es como si cada vez que tiro algo ya inservible, me desprendiera de un pedazo de vida. Y comprendo que hay que seguir adelante y que lo que ayer era útil, hoy ya no lo es, aunque también hay que saber distinguir entre lo inútil por caduco y lo inútil porque ya lo consideramos inútil o pasado de moda, pero que continúa teniendo su vigencia y en eso entran no sólo los cachibaches o la ropa usada, sino los conceptos, los valores que nos inculcaron y que no parecen ya vigentes...y que tal vez no lo sean, pero hay que saber distinguir entre la paja y el grano, lo que es verdad de lo que resulta ficticio, la sinceridad y el autoengaño, lo que nos enseñaron y lo que la experiencia nos muestra como propio...

Abrazos,

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Re: Eduardo Galeano

Mensaje  Ety el Mar Sep 09, 2008 6:05 pm

Otro artículo de la selección de Batti:

Eduardo Galeano
CUBA DUELE

Las prisiones y los fusilamientos en Cuba son muy buenas noticias para el superpoder universal, que está loco de ganas de sacarse de la garganta esta porfiada espina. Son muy malas noticias, en cambio, noticias tristes que mucho duelen, para quienes creemos que es admirable la valentía de ese país chiquito y tan capaz de grandeza, pero también creemos que la libertad y la justicia marchan juntas o no marchan.

Tiempo de muy malas noticias: por si teníamos poco con la alevosa impunidad de la carnicería de Irak, el gobierno cubano comete estos actos que, como diría don Carlos Quijano, "pecan contra la esperanza".

Rosa Luxemburg, que dio la vida por la revolución socialista, discrepaba con Lenin en el proyecto de una nueva sociedad. Ella escribió palabras proféticas sobre lo que no quería. Fue asesinada en Alemania, hace 85 años, pero sigue teniendo razón: "La libertad sólo para los partidarios del gobierno, sólo para los miembros de un partido, por numerosos que ellos sean, no es libertad.

La libertad es siempre libertad para el que piensa diferente". Y también: "Sin elecciones generales, sin una libertad de prensa y una libertad de reunión ilimitadas, sin una lucha de opiniones libres, la vida vegeta y se marchita en todas las instituciones públicas, y la burocracia llega a ser el único elemento activo".

El siglo XX, y lo que va del XXI, han dado testimonio de una doble traición al socialismo: la claudicación de la socialdemocracia, que en nuestros días ha llegado al colmo con el sargento Tony Blair, y el desastre de los estados comunistas convertidos en estados policiales. Muchos de esos estados se han desmoronado ya, sin pena ni gloria, y sus burócratas reciclados sirven al nuevo amo con patético entusiasmo.

La revolución cubana nació para ser diferente. Sometida a un acoso imperial incesante, sobrevivió como pudo y no como quiso. Mucho se sacrificó ese pueblo, valiente y generoso, para seguir estando de pie en un mundo lleno de agachados. Pero en el duro camino que recorrió en tantos años, la revolución ha ido perdiendo el viento de espontaneidad y de frescura que desde el principio la empujó. Lo digo con dolor. Cuba duele.

La mala conciencia no me enreda la lengua para repetir lo que ya he dicho, dentro y fuera de la isla: no creo, nunca creí, en la democracia del partido único (tampoco en Estados Unidos, donde hay un partido único disfrazado de dos), ni creo que la omnipotencia del Estado sea la respuesta a la omnipotencia del mercado.

Las largas condenas a prisión son, creo, goles en contra. Convierten en mártires de la libertad de expresión a unos grupos que abiertamente operaban desde la casa de James Cason, el representante de los intereses de Bush en La Habana. Tan lejos había llegado la pasión libertadora de Cason que él mismo fundó la rama juvenil del Partido Liberal Cubano, con la delicadeza y el pudor que caracterizan a su jefe.

Actuando como si esos grupos fueran una grave amenaza, las autoridades cubanas les han rendido homenaje, y les han regalado el prestigio que las palabras adquieren cuando están prohibidas.

Esta "oposición democrática" no tiene nada que ver con las genuinas expectativas de los cubanos honestos. Si la revolución no le hubiera hecho el favor de reprimirla, y si en Cuba hubiera plena libertad de prensa y de opinión, esta presunta disidencia se descalificaría a sí misma. Y recibiría el castigo que merece, el castigo de la soledad, por su notoria nostalgia de los tiempos coloniales en un país que ha elegido el camino de la dignidad nacional.

Estados Unidos, incansable fábrica de dictaduras en el mundo, no tiene autoridad moral para dar lecciones de democracia a nadie. Sí podría dar lecciones de pena de muerte el presidente Bush, que siendo gobernador de Texas se proclamó campeón del crimen de Estado firmando 152 ejecuciones.

Pero las revoluciones de verdad, las que se hacen desde abajo y desde adentro como se hizo la revolución cubana, ¿necesitan aprender malas costumbres del enemigo que combaten? No tiene justificación la pena de muerte, se aplique donde se aplique.

¿Será Cuba la próxima presa en la cacería de países emprendida por el presidente Bush? Lo anunció su hermano Jeb, gobernador del estado de Florida, cuando dijo: "Ahora hay que mirar al vecindario", mientras la exiliada Zoe Valdés pedía a gritos, desde la televisión española, "que le metan un bombazo al dictador". El ministro de Defensa, o más bien de Ataques, Donald Rumsfeld, aclaró: "Por ahora,
no".

Parece que el peligrosímetro y el culpómetro, las maquinitas que eligen víctimas en el tiro al blanco universal, apuntan, más bien, hacia Siria. Quién sabe.

Como dice Rumsfeld: por ahora.



Creo en el sagrado derecho a la autodeterminación de los pueblos, en
cualquier
lugar y en cualquier tiempo. Puedo decirlo, sin que ninguna mosca me
atormente
la conciencia, porque también lo dije públicamente cada vez que ese derecho
fue
violado en nombre del socialismo, con aplausos de un vasto sector de la
izquierda, como ocurrió, por ejemplo, cuando los tanques soviéticos
entraron en
Praga, en 1968, o cuando las tropas soviéticas invadieron Afganistán, a
fines de
1979.



Son visibles, en Cuba, los signos de decadencia de un modelo de poder
centralizado, que convierte en mérito revolucionario la obediencia a
las órdenes que bajan, "bajó la orientación", desde las cumbres.

El bloqueo, y otras mil formas de agresión, bloquean el desarrollo de
una democracia a la cubana, alimentan la militarización del poder y
brindan coartadas a la rigidez burocrática. Los hechos demuestran que
hoy es más difícil que nunca abrir una ciudadela que se ha ido cerrando
a medida que ha sido obligada a defenderse. Pero los hechos también
demuestran que la apertura democrática es, más que nunca,
imprescindible. La revolución, que ha sido capaz
de sobrevivir a las furias de 10 presidentes de Estados Unidos y de 20
directores de la CIA, necesita esa energía, energía de participación y de
diversidad, para hacer frente a los duros tiempos que vienen.

Han de ser los cubanos, y sólo los cubanos, sin que nadie venga a meter
mano
desde afuera, quienes abran nuevos espacios democráticos, y conquisten las
libertades que faltan, dentro de la revolución que ellos hicieron y desde
lo más
hondo de su tierra, que es la más solidaria que conozco.

**********************************************************************

¡HASTA LA VICTORIA DEL PODER POPULAR MUNDIAL!

¡ALTO AL CRIMEN DE LESA HUMANIDAD DE U.S.A., INGLATERRA Y ESPAÑA!

¡JUICIO Y CONDENA INTERNACIONAL A BUSH, BLAIR Y AZNAR¡

¡BOICOT A TODAS LAS MERCANCÍAS U.S.A. E INGLESAS Y BANCOS ESPAÑOLES!




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Re: Eduardo Galeano

Mensaje  Damablanca el Mar Sep 09, 2008 7:25 pm

Bueno, España ya manifestó su desacuerdo con la guerra de Irak.

En cuanto a Cuba, donde habita tanta sangre española, le deseo lo mejor y lo mejor son unas elecciones libres para que el pueblo cubano decida democráticamente qué futuro desea.

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Re: Eduardo Galeano

Mensaje  lida56 el Mar Sep 09, 2008 10:18 pm

Yo tambièn me identifico mucho en estos escritos de Galeano, del cual he escuchado mucho sòlo por parte de un periodista italiano que se ocupa mucho de Sud Amèrica, pero al cual no dan espacio en Italia. Conocìa sus ideas pero no me he podido poner a buscar con calma màs material, es por eso que aprecio mucho que podamos leer estos artìculos. Sobre todo ese donde se habla de las cosas que nos cuesta considerar "viejas" y de las cuales tenemos que deshacernos. Pues yo tambièn soy una que guarda, y por cariño, es que algunas cosas tienen significados especiales, es verdad, y tener que descartarlas es como quitarse un pedacito de pasado, yo tambièn tengo varios cajoncitos de varios muebles donde guardo de todo, casi como cuenta èl; por las dudas... a veces cuando menos te lo crees hay cosas que te pueden servir; pero como es lògico cada dos o tres años hago un poco de limpieza, para dejar espacio a nuevas cosas viejas para guardar. Es que nosotros tambièn venimos de la misma època, y esto nos lo han transmitido las generaciones pasadas. Ahora las cosas se fabrican de modo diferente justamente porque tenemos que tirar y comprar, para que se pueda seguir produciendo; en cambio antes las cosas se fabricaban o se construìan para durar en el tiempo. Las nuevas generaciones no tienen esta forma de pensar, pero es tan lindo cuando, entre las cosas que no se usan màs se encuentran aquellas cosas de la abuela o de las madres que al fin y al cabo se van pareciendo mucho a las modernas, por aquello de que no hay nada nuevo bajo el sol.....Porque tambièn es verdad que muchas cosas se disfrazan de nueva tecnologìa pero siguen conservando mecanismos que ya existen.
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Re: Eduardo Galeano

Mensaje  Ety el Miér Sep 10, 2008 12:04 am

Lida, gracias a los envíos de Batti podremos seguir leyendo a Galeano en este foro. Pero seguramente también habrá otros compañeros que tendrán material para aportar.

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Re: Eduardo Galeano

Mensaje  Ety el Miér Sep 10, 2008 5:10 pm

Otro envío de Batti:

Fábulas
Eduardo Galeano

Un viejo proverbio enseña que mejor que dar pescado es enseñar a pescar.

El obispo Pedro Casaldáliga, que no nació en América pero la conoce por dentro, dice que sí, que eso está muy bien, muy buena idea, pero ¿qué pasa si nos envenenan el río? ¿O si alguien compra el río, que era de todos, y nos prohíbe pescar? O sea: ¿qué pasa si pasa lo que está pasando?
La educación no alcanza
Armada mía
Juan Antonio Medina estaba sentado en su casa, viendo televisión.

La publicidad no le había merecido nunca una opinión muy favorable que digamos; pero escuchó un anuncio que se abría con una frase que no estaba nada mal:
--Mujer amada es mujer segura.

Las imágenes que seguían eran revólveres y pistolas de menudo tamaño, dagas de resorte, pulverizadores que dejaban al enemigo frito en el suelo y otros adminículos portátiles, de tamaño adecuado para la cartera de la dama en tiempos difíciles.

Entonces, Juan Antonio se dio cuenta de que había escuchado mal. El anuncio había dicho:
--Mujer armada es mujer segura
La comunidad internacional
El pollo, el pato, el pavo, el faisán, la codorniz y la perdiz fueron convocados y viajaron hasta la cumbre.

El cocinero real les dio la bienvenida:
--Os he llamado –explicó-- para que me digáis con qué salsa queréis ser comidos.

Una de las aves se atrevió a decir:
--Yo no quiero ser comida de ninguna manera.

Y el cocinero puso las cosas en su lugar:
--Eso está fuera de la cuestión
El experto internacional
Escuché esta historia en diversos lugares, atribuida a diferentes personas, por lo que sospecho que cualquier parecido con la realidad ha de ser mera coincidencia.

He aquí la versión que recibí en la Dominicana.

Piaban los niños y los pollitos alrededor de doña María de las Mercedes, que cloqueando arrojaba granos de maíz a sus gallinas. En eso estaba ella, aquel día como todos los días, cuando un automóvil emergió, resplandeciente, desde una nube de polvo en el camino que venía de Santo Domingo.

Un señor de traje y corbata, maletín en mano, le preguntó:
--Si yo le digo, exactamente, cuántas gallinas tiene, ¿usted me da una?
Ella hizo una mueca.

Y acto seguido él encendió su computadora Pentium IV de l.5 GB, activó el GPS, se conectó por teléfono celular con el sistema de fotos satelitales y puso en funcionamiento el contador de pixels:
--Usted tiene 132 gallinas.

Y atrapó una y la apretó entre los brazos.

Entonces, doña María de las Mercedes Holmes le preguntó:
--Si yo le digo en qué trabaja usted, ¿me devuelve la gallina?
El hizo una mueca
Y ella dijo:
--Usted es un experto de una organización internacional.

Recuperó su gallina y explicó que era fácil, cualquiera se daba cuenta:
--Usted vino sin que nadie lo llamara, se metió en mi gallinero sin pedir permiso, me dijo algo que yo ya sabía y me cobró por eso
Costumbres
Un candidato de las fuerzas de izquierda llegó al pueblo de San Ignacio, en Honduras, durante la campaña electoral de 1997.

El orador trepó a la escalera que hacía las veces de estrado y ante el escaso público proclamó que la izquierda no soborna al pueblo, no vende favores a cambio de votos:
--¡Nosotros no damos comida! ¡No damos empleos! ¡No damos dinero!
--¿Y qué mierda dan, entonces? --preguntó un borrachito, recién despertado de su siesta bajo un árbol de la plaza
Tradiciones
La palabra y el acto no se habían encontrado nunca.

Cuando la palabra decía sí, el acto hacía no.

Cuando la palabra decía no, el acto hacía sí.

Cuando la palabra decía más o menos, el acto hacía menos o más.

Un día, la palabra y el acto se cruzaron en la calle. Como no se conocían, no se reconocieron. Como no se reconocieron, no se saludaron
Rumbos
Andaba yo perdido en las calles de Cádiz, por obra y gracia de mi agudo sentido de la desorientación, cuando un buen hombre me salvó.

Él me indicó cómo llegar al mercado viejo, y a cualquier otro destino en los caminos del mundo:
--Tú haz lo que la calle te diga.


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Re: Eduardo Galeano

Mensaje  Ety el Mar Mar 24, 2009 9:00 pm

Galeano está en México. Les dejo la crónica de la entrevista con el periódico La Jornada. Asimismo al final encontrarán comentarios que enviaron lectores del diario.

"Es hora de que AL recupere su independencia"

Ambiente propicio ante la pérdida de poder y autoridad de EU, dice Eduardo Galeano

Blanche Petrich/ I


Del periodismo, de los pueblos de América Latina “que se cansaron de bailar salsa al ritmo del Titanic”, de la historia del mundo, del racismo y del machismo. De su formación académica en los cafés de Montevideo. De su estilo literario, que aspira a decir lo más con menos, carne y hueso sin grasa, palabra desnuda. De su última aventura, Espejos, un libro de "contrahistoria" que abarca "lo inabarcable" y narra una serie "de historias chiquitas" desde el punto de vista "de los que no están en los libros, los excluidos, los despreciados". Eduardo Galea- no se engancha fácil para hablar de todo esto y más con La Jornada, diario que –asegura– "también es mi casa".

El uruguayo Galeano tamborilea con los dedos sobre la talla de una cabeza africana con la que se ilustra la portada de Espejos, su obra más reciente. “Aquí –dice– me paseo por la historia universal de manera muy irresponsable”. Se ríe de sí mismo: "Desde el tiempo de las cavernas para acá, no se me escapa nada. Claro, lo que más me llega es lo que pasó en el siglo XX, que el mío. Ahora, el siglo XXI debe aprender de lo que ocurrió en el XX. Lo que ocurrió es el doble fracaso: por un lado de las sociedades que sacrificaron la libertad en nombre de la justicia y, por el otro, las que sacrificaron la justicia en nombre de la libertad. El desafío de los tiempos que vienen es que ellas dos vuelvan a estar juntitas. La justicia y la libertad nacieron siamesas, pero fueron cortadas por los cirujanos del poder; ahora quieren volver a estar así, espalda contra espalda".

De igual manera, convencido de lo que dijo Rosa Luxemburgo, de que nada hay más revolucionario que decir lo que se piensa, se permite expresar sus discrepancias con Cuba y Venezuela.

Para abrir boca, aborda la objetividad en el periodismo como "una de las mentiras mejor vendidas como verdad por los amos de los medios de comunicación".

Relata una conversación que tuvo hace tiempo con un poeta nicaragüense que nació con el siglo pasado, José Coronel Urtecho. “Cada vez que iba a Nicaragua lo visitaba en la finca que tenía cerca de la frontera con Costa Rica. Un día le conté que estaba escribiendo Memorias del fuego, el primer tomo. Estaba abrumado porque me costaba muchísimo tomar distancia. Escribo de tal manera que no consigo ser objetivo; amo y odio a personajes que vivieron hace cuatro, tres siglos. Los siento como si fueran mis vecinos, no puedo tener una mirada que no esté teñida por el amor o por la bronca. Y él me dijo algo que fue clave: el problema de los periodistas es que creen religiosamente en la objetividad. Me dijo: quieren ser objetivos para salvarse del dolor humano. Frase estupenda. Me dio luz verde, porque a partir de ahí escribí despreocupándome de la objetividad.

–Después de tantos años de estar discutiendo el mismo tema, uno diría que el asunto está saldado...

–Sí, pero no. Porque los dueños de la información insisten en parapetarse detrás del escudo de la objetividad. Acá en el libro Espejos, página 290, a propósito de Vietnam, cito al curiosísimo periodista estadunidense George Bayley, quien con paciencia china midió el tiempo que habían dedicado las cadenas televisivas ABC, CBS y NBC a la guerra entre 1965 y 1970. El punto de vista de la nación invasora ocupó 97 por ciento del espacio. Pero como esta objetividad exige que se conozca la opinión de las dos partes, también hubo un espacio para el punto de vista de la nación invadida, que ocupó el tres por ciento.

Y te digo: La Jornada, donde yo soy uno más de la banda, no es un diario objetivo, ni simula serlo. Pero informa con un nivel de honestidad mucho más alto que los medios de comunicación presuntamente objetivos.

–En aras de la objetividad, los medios distorsionan también la realidad latinoamericana.

–Más por lo que callan que por lo que dicen. Muchas cosas buenas que ocurren, por ejemplo en Cuba, en Venezuela, en Bolivia, se callan. Claro, son procesos humanos, sucios de barro humano. Pero para los dueños de los medios, es útil demonizar a algunos. Éste es un mundo que destina a la guerra sus mayores recursos. Y eso requiere de enemigos. Si los enemigos no existen, hay que inventarlos para justificar la multiplicación de las armas.


Dos de los casos más escandalosos de satanización por parte de los fabricantes de la opinión universal son los de Hugo Chávez y Evo Morales, con quienes, dicho sea de paso, se pueden tener todas las discrepancias del mundo. Hay cosas que hace y dice Hugo Chávez que a mí no me gustan. Pero eso no me impide denunciar, cada vez que se puede, esa estafa colosal, cuando se le califica como un tirano, un enemigo de su pueblo.

AL, el reino de la diversidad

Yo fui vocero de los observadores internacionales independientes cuando en 2004 convocó al plebiscito revocatorio. Me tocó participar con Jimmy Carter y César Gaviria. Pasamos toda la anoche juntos, analizando los datos. Y al final, los hechos cantaban: fue una elección limpia. La primera vez en la historia universal en la que un presidente electo ponía su mandato a la disposición de la gente diciendo: si ustedes quieren, me quedo; si no, me voy. No hubo trampa. Lo mismo hizo tiempo después Evo Morales, y en una proporción un poco mayor que a Chávez, su pueblo pidió que se quedara. Fueron dos lecciones de democracia que el mundo no escuchó. Y no las escuchó porque los medios las acallaron.

–El tema de la relección en el caso de Bolivia y Venezuela suena casi a una mala palabra, cuando muchos sistemas políticos en Europa, incluso Estados Unidos, lo permiten.

–Hay una clara contradicción entre lo que predican los países poderosos y lo que practican. Personalmente no me convence mucho lo de la relección indefinida. El poder es peligroso e induce a la larga a escuchar más eco que voces. La concentración de poder en una sola persona no es buena para la democracia que queremos, participativa. Es mi opinión, pero eso no me hace caer en la trampa de creer que Chávez quiere perpetuarse en el poder. Tampoco me convence el sistema de poder en Cuba, que quizá fue el único que Cuba pudo tener, víctima de la asfixia temprana por parte de los poderes imperiales. Quizá eso no es lo que querían, era lo que podían.

El Estado todopoderoso no es la mejor respuesta al mercado todopoderoso. Yo tengo opiniones discrepantes con Cuba, y creo, como dice Rosa Luxemburgo, que no hay acto más revolucionario que decir lo que uno piensa. Muchas veces, el acoso que sufren las experiencias de cambio y todas las tentativas de justicia social son sometidos a un bloqueo feroz. A veces, de esto resulta que se condenan, y muy injustamente, las opiniones que contradicen a la voluntad del poder. Y eso no es bueno.

–Hablando de un mundo despistado, América Latina es rica en contradicciones. Los cambios que abarcan cada vez más territorio, desde el Brasil de Lula da Silva hasta El Salvador de Mauricio Funes, pasando por un sandinismo en Nicaragua que se vuelve contra sus hermanos, son contradictorios. No sé si estamos entendiendo bien estos cambios.

–Lo que hay que subrayar por encima de todo es que América Latina es el reino de la diversidad. Es lo mejor que tenemos y no tiene que asustar a nadie, al revés. Toda generalización de antemano está condenada a equivocarse. Pero del otro lado, es inevitable generalizar cuando se intenta abarcar un panorama que vaya más allá de las fronteras de cada pedacito. Lo que hay es una voluntad de cambio en los pueblos, una naciente y creciente conciencia de que los caminos recorridos en los últimos 30, 40 años conducían a la catástrofe. La caída de Wall Street –que por algo se llama la calle del Muro–, la caída de ese muro, entraña una gran lección. Durante años y años nos invitaron a bailar salsa a ritmo del Titanic, y ahora se ven las consecuencias.

En el fondo lo que hay es una pérdida notoria de poder y autoridad del dueño de la finca. Estados Unidos está viviendo lo que es, quizá, la peor crisis de su historia. Es el mejor momento para recuperar la independencia perdida.

*


Comentarios de los lectores.

Independência de AL
Francisco de Alencar
El real y lo fantástico Independência de AL como Sigla o como realidad? Independência de los nuevos colonizadores internos y sus élites de poder manipuladoras del pueblo y de mas masas analfabetas y despolitizadas? Independência de los intelectuales duenos de los feudos universitarios, "gramcianos" e pseudo-revolucionarios, sea, "la crema de la intelectualidad".Afinal, Qué Independência ésta que nos habla? El real y lo fantástico! Francisco de Alencar

*
Maravilloso
Aureliano Uresti
No creo tener el criterio suficiente para contradecir a un gran escritor y, afortunadamente, en este momento tampoco quiero hacerlo (sólo puedo imaginar la arrastrada que me acomodaría en el debate). En todo caso, me gusta que haya compartido su opinión. Me ha dejado una gran lección. Gracias

*
Los Espejos
José Antonio Rocha C.
Felicidades a Galeano por su nuevo libro: Ël escribe siempre buscando llegar a nuevos lectores, con la misma claridad, desde variadas y renovadas percepciones; ésa es la realidad de América (la única), y no nos cansaremos de confiar en su despertar gracias a Eduardo y los que como él nos enseñan el camino.

*
Gracias
FA
Soy Uruguayo de nacimiento y Mexicano de corazon, el leer a Galeano siempre ha sido una de mis cosas preferidas, coincido con su manera de pensar, por cierto, que agradezco la falta de objetividad. Los hechos son lo mas objetivo que existe. Estoy de acuerdo con que ahora mejor que nunca el sueno Bolivariano de una AL unida es mas posible que nunca. Incluso es conveniente hasta para nuestros politicos. Un saludo y gracias

*
galeano
nex
Felicitar al sr Galeano y mostrarle mi admiracion y tambien a la jornada por la calidad de sus periodistas y por lo que dice galeano que yo apoyo; por la honradez.


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Re: Eduardo Galeano

Mensaje  Ety el Miér Mar 25, 2009 6:55 pm

Segunda parte de la misma entrevista:

Busco la palabra desnuda, la que de veras dice

En Espejos escudriña detalles mínimos de la historia universal


Para retomar la visión de lo que somos, el autor uruguayo pugna por ayudar a la recuperación de los infinitos fulgores del arcoiris humano. Se propone reconstruir nuestra diversidad, nuestros colores, disminuidos, negados, mentidos, escondidos. Esto incluye los escándalos de lesa democracia

Blanche Petrich/ II y última


En este mundo "profundamente infectado de racismo", tal como lo ve el escritor uruguayo Eduardo Galeano, la elección de Barack Obama como presidente de Estados Unidos es "una excelente noticia" desde el punto de vista de la discriminación racial. Lo es para un continente como éste, donde el "profesor Tarzán" fue para muchas generaciones la única fuente de información sobre lo que es África. Al menos –confiesa– lo fue para él.

–En América Latina está de pie la controversia. Muchos ven a Obama como una oportunidad. Otros, no tanto.

–Yo tampoco vislumbro que Obama sea el protagonista de un cambio profundo en la política como ahora conocemos. Pero lo más importante es lo de la discriminación racial. De eso hablo mucho en Espejos. Me convencí por una cantidad de historias que me fui encontrando y que multiplicaron dentro de mí el horror de lo que fue el racismo en Estados Unidos. Es una vieja historia que empieza con los nativos americanos y termina con los mexicanos y todos los diferentes. Pero lo de los negros es lo peor.

Las enseñanzas de Onetti

Espejos, obra colosal de poco más de 350 páginas, pequeñas píldoras que escudriñan detalles mínimos de la historia universal, desde Adán y Eva hasta nuestros días. Cada pasaje, algunos de seis líneas máximo, puede ser convertido en un poema. Cada uno padeció de 10 a 15 transformaciones en sus sucesivas versiones. Fue escrita, en principio, a mano. Eso es lo que hace el escritor montevideano desde hace medio siglo, siguiendo el consejo del novelista Juan Carlos Onetti, su paisano, el mago del cuento largo, o la novela corta, según se vea.

Galeano tenía 18 años. Como joven reportero, solía llevarle algunas de las cosas que escribía al autor de Juntacadáveres. “El viejo gruñía, fumaba mirando al techo, era un tiernito disfrazado de erizo. Un día me preguntó: ‘Ché, ¿escribís a máquina?’ De qué otro modo –contesté–, trabajo en un diario. ‘Escribí a mano’, me recomendó. ‘No imaginas el placer que te pierdes, sentir la mano que se desliza sobre el papel’. Lo probé. Me encantó. A partir de ahí siempre lo hago. Mis originales parecen mapas para buscar el tesoro, lleno de tachaduras, de anotaciones al margen. Pero luego en la computadora hago muchas versiones, siempre con el ideal de decir lo más con menos.”

–Como cocinar las reducciones, lo esencial de los sabores...

–Exacto. La imagen gastronómica es buena. Eliminar la grasa, que sólo quede el hueso y la carne. Hay que llegar a la palabra desnuda, la que de veras dice. Quiero quedarme solo con lo que vibra. Me ayuda mucho Helena, mi compañera y mi más feroz editora. En el sentido inglés de la palabra, ella es editora como crítica literaria. Tengo la suerte de tener una mujer muy despiadada.

La sangre es roja; ni negra ni blanca

Cuenta Eduardo Galeano: “Mis amigos cineastas me habían hablado con mucha admiración de una película considerada un clásico, The Birth of a Nation, El nacimiento de una nación (1915), de David Griffith, el primer largometraje en la historia del cine mudo. Por fin la vi. No vomité a la salida porque mi mamá me dijo que eso es de mala educación. Vi ahí un himno de alabanza al Ku Kux Klan, cuyos cruzados salvan a la civilización blanca de la barbarie negra. No es sutil ni mucho menos. Se presentó en la Casa Blanca y el presidente Woodrow Wilson, el gran liberal, campeón de las libertades civiles, la aplaudió de pie. Cómo no, si él fue coautor del guión. Esto lo comenté, horrorizado, con mis amigos norteamericanos, gente progre. ¡No se habían dado cuenta!”

Otra cápsula galeánica: "En 1943, el Pentágono prohibió las transfusiones de sangre negra. Cuando Estados Unidos entra a la guerra, empiezan a funcionar los bancos de sangre para los soldados heridos. Charles Drew, el director de la Cruz Roja, el científico que desarrolló la técnica de las transfusiones, fue obligado a renunciar a su cargo porque se negó a obedecer la orden del Pentágono. Salvó a miles, pero era negro". (Página 278 del libro Espejos) Esto ocurrió hace 15 minutos, en términos históricos. Estados Unidos era un país profundamente infectado de racismo. La elección de Obama señala el comienzo de un cambio en la gente que me parece muy positivo.

–Es un libro con muchas historias de mujeres.

–De mujeres desconocidas. Por ejemplo, Olympia de Gouges (página 172). Cuando la revolución francesa propone una declaración sobre los derechos del hombre, esta militante propone una declaración sobre los derechos de las ciudadanas. Y la mandan a la guillotina. O sea, la negación de la mujer como ser humano no es un privilegio de las religiones, como habíamos pensado muchos ateos. También las revoluciones, ateas, laicas, progres, pueden cortarle la cabeza a una mujer. Mis amigos me han dicho. Ajá, entonces vino el Sistema y en su infinita perversidad te ofreció a Condoleeza Rice, negra y mujer. Sí, mis amigos tienen muy mala leche.

–¿Entonces?

–Lo que trato de hacer es ayudar a la recuperación de los infinitos colores y fulgores del arcoiris humano. Estoy postulando la reconstrucción de nuestra diversidad, de nuestros colores, disminuidos, negados, mentidos, escondidos. Hay que recuperar la visión de lo que somos. Somos más de lo que creemos que somos. Esto incluye los escándalos de lesa democracia puestos en evidencia por las guerras. Por ejemplo, Irak. En los diarios leemos la cifra exacta de los muertos del país invasor, pero de los muertos invadidos no se dice nada, nadie sabe. Eso habla de este mundo impregnado de racismo.

Rulfo, Rulfo y Rulfo

–Hay en este libro una cantidad bárbara de horas de lectura, de buceo en bibliotecas, días y días de viajes alrededor del mundo.

–Un trabajo de toda la vida. Viene desde que escribí Memorias del fuego, en mis años de exilio (de 1969 a 1980), mil historias pequeñas sobre la historia de las Américas. Desde entonces tenía la tentación de escribir algo así, pero del mundo. La contrahistoria es mucho más difícil de contar, sobre todo si se hace con literatura de amor, de humor, con altísimo nivel de exigencia para completar esta tentativa de recuperación de la memoria, contada de tal manera que pueda ser leída como las mil y una noches.

–Perdón por preguntar, pero, además de echar mano al oficio periodístico, ¿cómo le hizo?

–Claro que sirve, pero este tipo de tarea es más exigente. Hay otra calidad formal. No existe la urgencia del tiempo, por lo tanto no puede ser pretexto para ser irresponsable. Cuando me preguntan quiénes son mis escritores preferidos, yo digo que son tres: Juan Rulfo, Juan Rulfo y Juan Rulfo. Esa capacidad para decir tanto pero con tan poco, esa calidad de transmitir toda esa energía con tan pocas palabras...

–Es el método de Ventanas, El mundo al revés, Palabras andantes...

–De hecho, de todos mis libros excepto Las venas abiertas de América Latina.

“Pero Espejos es el más loco de todos. Querer contar la historia del mundo en poco más de 300 páginas es una cosa de manicomio. Un caso donde uno entra, se encuentra con un señor que tiene un brazo colocado dentro de la chaqueta, y uno le pregunta: ‘¿y usted quién es?’ ‘Yo soy Napoleón’. ‘Ah, bueno, ¿y quién le dijo eso?’ ‘Y me lo dijo Dios’. Otro loco que pasa por allá interviene y dice: ‘Yo nunca, jamás dije eso’. Un proyecto así es para alguien que esté junto a Napoleón, Dios y todos los demás. Ése es mi caso.”

Asombrosa ignorancia

–¿Estará un poco loco, Galeano?

–Seguro, no un poco. Durante mucho tiempo no me animé a contarle a nadie que estaba en esto. Temía que me tuvieran lástima y pensaran en ponerme una camisa de fuerza. Fuera del libro quedaron muchas historias, pero no cabían, no sonaban en el conjunto de la sinfonía. Fue muy difícil renunciar a algunas porque yo me encariño con lo que escribo, siento que me tocan el hombro y me jalan la manga y me dicen: ‘¿Pero por qué me dejaste fuera? Decime la verdad, ¿no te gusto?’

–Además en el libro hay muchas vueltas al mundo, mucho viaje.

–Y mucha China. Sobre todo mucha África, porque toda América está muy marcada por la influencia negra. Y de eso no sabemos nada, es asombrosa nuestra ignorancia. Yo todo lo que sabía de África me lo enseñó mi profesor Tarzán, que nunca estuvo allí. Él era hijo de la imaginación de un jubilado, Edgar Rice Burroughs, antiguo vendedor de boletos de tren en Inglaterra. Ésa era nuestra única fuente de información sobre África.
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Re: Eduardo Galeano

Mensaje  Ety el Sáb Abr 04, 2009 4:34 am

Galeano se encuentra en México, y presenta su nuevo libro Espejos. Aquí les dejo la crónica da del acontecimiento en el Palacio de Bellas Artes:

Espejos recupera la diversidad humana despreciada, pero no aniquilada: Galeano



Bellas Artes. 19 horas con 10 minutos. Eduardo Galeano sube al escenario. 380 personas le aplauden y lo reciben de pie. Él también aplaude y agradece a quienes asistieron a escucharlo a la Sala Manuel M. Ponce, "cuando tendrían que estar viendo el partido entre México y Honduras".

Afuera de la sala, otras tantas personas siguieron sus palabras a través de pantallas. Fue la presentación de su libro más reciente Espejos: una historia casi universal.

Cual si fuera uno de esos oráculos que en la Grecia antigua ayudaban a ganar guerras, su público le pide consejos de cómo hacer mejor el futuro, si existen países cuyo ejemplo pueda seguirse, qué piensa del rumbo de América Latina o de la guerra contra el narcotráfico.

"Sobre lo primero es muy esperanzador que en tantas partes, en casi toda América Latina, se ha desatado una energía de cambio muy alentadora." De la guerra contra el narcotráfico dijo: "habría que preguntarse por qué se consume tanta droga, como por ejemplo en Estados Unidos. ¿De dónde viene esa ansiedad, angustia, desesperación que empuja a tanta gente para aniquilarse drogándose? Y preguntarse también quiénes son los grandes abastecedores de drogas: 90 por ciento de la heroína proviene de Afganistán, país ocupado por Estados Unidos".

Redivivo FMI

A México, Galeano le deseó buena suerte ahora que pidió ese crédito de 40 mil millones de dólares al Fondo Monetario Internacional: "Yo creía que ya habíamos celebrado el entierro del FMI, yo decía menos mal que se murió este hijo de puta y resulta que no".

Al principio de la charla Galeano, el periodista, el escritor, dedicó este encuentro con sus lectores "al zapatista de Irak, el que arrojó el zapatazo contra Bush y que así encarnó con dignidad y coraje la dignidad de su nación humillada; y a mis amigos Manu Chao y Adolfo Gilly y a todos los que luchan por la libertad de los presos de Atenco, porque la tradición más antigua y entrañable de México es la tradición que nos enseña que la tierra es sagrada y también son sagrados quienes por ella luchan".

Espejos, dijo, “es de las gentes que hicieron la historia pero que no figuran en ella; también habla de los países que no encuentran en el relato de la historia el lugar que merecen, como Irak (…) Este libro, que quiere dar la palabra a quienes siempre tuvieron algo que decir, pero fueron condenados a vivir y sobrevivir con la boca cerrada, se ocupa en diferentes relatos, por ejemplo, de algunas de las gentes excluidas por la historia oficial; mis amigos de la teología de la liberación se equivocan cuando dicen que son la voz de quienes no tienen voz porque todos tenemos voz. El problema es que a la inmensa mayoría les han cerrado y les siguen cerrando la boca, pero todos podemos decir algo que merece ser escuchado”.

Y con voz pausada, hechicera, Galeano cuenta las historias, hace preguntas, reflexiona sobre el mundo, la vida, la esperanza, la diversidad, los inventos, las cuevas de Altamira, las mujeres.

Espejos habla de todos y para todos: de América y África, de inventores homosexuales que se suicidan al ser condenados por una sociedad retrógrada, de los indígenas –"los indios fueron los primeros desaparecidos"–, de los muros que se construyen a diario ya sea en la frontera entre Estados Unidos y México, en los territorios ocupados en Gaza, en territorio saharahui; del triunfo de Barack Obama en Estados Unidos, "aunque eso no significa que comparta todo lo que dice o hace, pero no quisiera estar en los zapatos de este hombre al que le tocó bailar con la más fea en medio de esta crisis. No me gusta que siga empleando ese lenguaje imperial, ¿cuándo cambiarán de diccionario? Estados Unidos ha sembrado dictaduras durante un siglo y medio en América Latina, ¿por qué no se dedican a otra cosa, como la exploración de otros planetas? Ya no nos sigan jodiendo la vida, ya fuimos sus corderos sacrificados durante tantos años".

Espejos "intenta ayudar al rescate, es un homenaje a la diversidad humana. Lo mejor que tiene el mundo es la cantidad de mundos que contiene, la diversidad de lo que somos los muchos mundos que contiene el mundo; esa diversidad ha sido despreciada, castigada, pero no aniquilada, y vale la pena recuperarla".

En Bellas Artes Eduardo Galeano no firmó autógrafos. Lo hará este viernes a partir de las 18 horas en la sede de la editorial Siglo XXI, que publica el libro, ubicada en Cerro del Agua 248, colonia Romero de Terreros. Mientras, este jueves estará en la Sala Nezahualcóyotl del Centro Cultural Universitario (Insurgentes Sur 3000), a las 18 horas.
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Re: Eduardo Galeano

Mensaje  Ety el Sáb Abr 04, 2009 4:37 am

Eduardo Galeano conquista a los universitarios
El autor uruguayo congregó a miles dentro y fuera de la Sala Nezahualcóyotl de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde leyó fragmentos de su libro Espejos, que presentó esta semana en Bellas Artes





El Universal
Ciudad de México Viernes 03 de abril de 2009
10:25 El escritor Eduardo Galeano (Montevideo, 3 de septiembre de 1940) llegó la víspera a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) para conquistar a los presentes con el arte de su palabra, en una charla que se extendió por alrededor de dos horas.

Bajo el nombre genérico de "El escritor uruguayo Eduardo Galeano se encuentra con sus lectores en la Sala Nezahualcóyotl " , y al sólo conjuro del nombre de este hombre, en quien conviven periodismo, ensayo y narrativa, siendo ante todo un cronista de su tiempo, llegó un caudaloso río de personas.

Entrada libre. Tarde y noche calurosa. Sudor en los cuerpos y rostros de una marcada y ansiosa curiosidad en los jóvenes que, llegados de toda suerte de facultades, institutos y escuelas de la UNAM , deseaban escuchar conceptos e ideas, aunque fueran algunas palabras del certero y valiente escritor latino.

El encuentro forma parte de la visita que Galeano realiza a México. Estuvo el pasado 26 de marzo en Veracruz, donde recibió el Doctorado Honoris Causa de la Universidad de Xalapa, y el miércoles pasado asistió al Palacio de las Bellas Artes para leer fragmentos de su nuevo libro: "Espejos".

También, la víspera, leyó fragmentos de su libro, donde mantiene su línea de retratar con agudeza a la sociedad contemporánea, penetrando en sus lacras y en sus fantasmas cotidianos. Lo periodístico, dijo, es la columna vertebral de su obra, de tal forma que no es posible escindir su literatura de su faceta de periodista.

Ante sus invitados, quienes desbordaron la Sala Nezahualcóyotl para verlo frente a frente, y ante una multitud (que fuera del recinto llegó casi hasta la entrada del Foro Sor Juana Inés de la Cruz y del Teatro Juan Ruiz de Alarcón) que escuchó sin poder verlo, Galeano charló y leyó una selección de su obra.

A través de los minutos, que inexorables transcurrieron sin que los jóvenes universitarios se percataran de ello, dado el estado de subyugación en que se encontraban, el escritor leyó ensayos, poesía, crónica, investigación y no poca dosis de deducción lógica y humorística, sarcástica y de reflexión meditada.

Los asistentes escucharon nombres de personas, lugares, fechas, historias, hechos y anécdotas de labios del autor de "El libro de los abrazos" , quien tiene el don de alumbrar lo cotidiano para hacer reflexionar al lector sobre temas como racismo, religión, machismo y organización internacional del mercado.

Galeano fue interrumpido una y mil veces por la muchachada fascinada por el binomio literatura-periodismo de marcado tinte político. Este autor no cambia, más bien evoluciona sin perder el rumbo de su pensamiento liberal. Su obra ha inspirado a Joan Manuel Serrat, pero antes, realizó todo tipo de trabajos.

Ante los estudiantes recordó que fue mensajero, dibujante, peón en una fábrica de insecticidas, cobrador, taquígrafo, cajero de banco, diagramador, editor y peregrino por los caminos de América.

Como redactor en jefe de la prestigiosa revista "Marcha" cobijó a las voces más interesantes de las letras uruguayas.

Habló de su exilio en Argentina, donde dirigió la revista literaria "Crisis" , en la que también destacó la labor del poeta Juan Gelman. En 1975 se instaló en España para publicar en revistas de esa nación. Desde ahí, colaboró con una radio alemana y un canal de televisión mexicano con singular éxito.

Comentó también sus reportajes de corte político, como "China, crónica de un desafío" (1964) y "Guatemala, un país ocupado" (1967) , donde refleja una redacción de urgencia, de denuncia, que retrata la cotidianidad de unos tiempos difíciles con una escritura situada en primera línea de los hechos.

Resultó imposible que dejara de citar "Las venas abiertas de América latina" (1971) , una de sus obras más populares que ha sido traducida a 18 idiomas. Al Galeano narrador se deben "Los días siguientes" (1963) , "Vagamundo" (1973) y "La canción de nosotros" , ganadora del premio Casa de las Américas 1975.
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Re: Eduardo Galeano

Mensaje  Ety el Dom Abr 19, 2009 6:00 pm

Galeano y el oficio de narrar

Adriana Cortés Koloffon: Entrevista con Eduardo Galeano



Eduardo Galeano (Montevideo, 1940) recibió recientemente el doctorado Honoris causa por la Universidad Veracruzana y de visita en nuestro país presentó su libro más reciente titulado Espejos (Siglo XXI Editores, 2008). En la UNAM leyó fragmentos de sus obras.



- En la Sala Nezahualcóyotl le aplaudieron con las manos y los pies, ¿qué sintió?

- Hubo un gentío enorme y una electricidad de comunicación excepcional; ahí ocurrió algo que me emocionó mucho. A cierta altura yo estaba leyendo algo que tenía que ver con el oficio de los cuenta cuentos. De Lorca lo que conté fue que cuando a él lo fusilaron en los albores de la guerra española desapareció de los escenarios de España. Pocos años después triunfa Franco y la memoria de la República Española es una memoria prohibida de la que Lorca era parte. Cuando se empieza a recuperar la memoria, un grupo de teatreros de Uruguay estrena en España La zapatera prodigiosa, una de las obras más jugosas de Federico García Lorca, que no se había vuelto a representar desde su muerte. Con alma y vida la actúan y cuando terminan se quedan atónitos, porque el público está callado y empieza a patear el suelo a toda furia. Cuando uno de los teatreros me lo contó yo pensé que ese trueno contra la tierra era una manera de decirle a Lorca: “para que sepas Federico lo vivo que estás”. Yo había leído ese texto en España pero nunca había ocurrido esta prolongación del arte –de lo que el texto cuenta- con la vida, este contacto mágico, esta comunión que se dio con los chicos de la universidad.

- ¿Por qué cuenta historias parecidas a las fábulas?

- Mi libro cuenta historias que ocurrieron y me parece que vale la pena contagiarlas para que no se pierdan, y de contarlas con la menor cantidad de palabras posible. Son el resultado de un proceso de creación que tacha mucho, de acuerdo con lo que me enseñó mi maestro Juan Rulfo. Un día, tomando entre las manos un lápiz, señaló el grafo y me dijo: “yo escribo con esto, pero mucho más escribo con esto”, señalándome la goma de borrar. En la vida y en la literatura Rulfo tuvo la capacidad de decir y después tuvo la dignidad del silencio: se calló. Yo también borro mucho hasta que encuentro las palabras que nacen de la necesidad. Mis libros nunca expresan pensamientos solos, trato de escribir un lenguaje sentipensante que sea capaz de unir la emoción y la razón.

- En Espejos escribe sobre Scherezada, conocedora del oficio de narrar.

- Scherezada aplaza su ejecución gracias a los cuentos que cuenta. Yo la imagino así: a la luz de la luna contando cuentos que entretengan al sultán, la técnica del tigre en el aire, del suspenso; muchas veces corta el relato, dice: “lo seguimos mañana”. Sobre todo, ella siente un vientito en el pescuezo, el rey le está estudiando el pescuezo y eso significa que puede aburrirse y si la aburre la mata. Entonces el primer mandamiento del arte de narrar es: prohibido aburrir; esa es la enseñanza que ella nos dejó a quienes pensamos que vale la pena contar historias que nos permiten conocer el mundo que habitamos; los científicos piensan que está hecho de átomos pero yo creo que está hecho de historias.

- ¿Nunca ha tenido miedo de que le corten la cabeza?

- Alguna vez sí, pero por suerte la tengo sobre el cuerpo bien pegadita, salvo cuando me olvido de ella en el dormitorio porque soy muy distraído. Siempre fui muy preguntón y por eso he sido muy incómodo. Por ejemplo, en el libro hago este tipo de preguntas: ¿Adán y Eva eran negros?

- O también si el diablo es rojo o negro. ¿De qué color cree que sea?

- Depende, porque en el teatro del bien y el mal Dios y el Diablo intercambian sus papeles. Cuando se desata la guerra contra, Irán Sadam Hussein fue Dios de Occidente antes de ser el Diablo. Stalin era en los años últimos de la segunda guerra mundial el tío Joe y después se convierte en Satán.

- También escribe en este libro sobre la preservación de la memoria a través de la escritura, ¿aniquilada en Irak con la intervención estadunidense?

- No es casual que Irak, este país en ruinas, exterminado al cabo de una guerra infame que nació de una mentira y que mintiendo sigue –resulta que Irak no tenía armas de destrucción masiva-, sea este país exterminado. No sabemos en realidad el número de muertos que hubo, ¿por qué? Porque este es un mundo racista que desprecia lo que ignora, donde hay vivos y muertos de primera, segunda, tercera y cuarta categorías. Quizá porque el presidente Bush lanzó la guerra muy seguro de que la escritura había nacido en Texas ignorando que la escritura nació en Irak, cuna de la civilización humana, y que allí había nacido también el primer poema de amor que se escribió nunca, que fue en tiempos de los sumerios, escrito en tablillas de barro que cuenta el encuentro entre una diosa y un pastor.

- ¡Qué paradoja: un poema de amor nacido en un país devastado por la guerra!

- ¡Qué paradoja bella! Porque eso indica que hay una memoria para recuperar que no es sólo la memoria del horror sino también la del amor y que el mundo es mitad basura y mitad maravilla.

- Incluye en Espejos un fragmento sobre las máscaras. ¿Las utiliza para caminar por el mundo?

- Yo trato de ser yo mismo cuando escribo, hablo y camino por la calle. El orden social imperante nos obliga a mentir continuamente. Eso es más visible en las dictaduras militares donde se las arreglan para maquillarse mejor los dueños del mundo. Recuerdo que cuando estaba exiliado en la costa catalana solía recibir cartas del Urugay anónimas, sin remitente ni dirección. Una de las cartas que más me impresionó era de un ciudadano uruguayo que me decía: “lo peor es mentir y estamos obligados a mentir cada día porque quien dice la verdad marcha preso, va derechito a la cámara de tortura o recibe un tiro en la cabeza. Estamos obligados a mentir pero créame, no es lo peor. Peor que mentir es enseñar a mentir y cada día yo les enseño a mentir a mis hijos para que ellos sobrevivan.”
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Re: Eduardo Galeano

Mensaje  Ety el Vie Jul 10, 2009 12:05 am

Condecora Argentina a Eduardo Galeano con la Orden de Mayo

La condecoración tendrá lugar en la residencia del embajador Hernán Patiño Mayer en coincidencia con la conmemoración de la fecha de la Independencia argentina.



Montevideo. El escritor y periodista uruguayo Eduardo Galeano, autor de Las venas abiertas de América Latina, será condecorado este jueves por el gobierno argentino con la "Orden de Mayo al Mérito en grado de Comendador en una ceremonia en su embajada en Montevideo, informó la delegación diplomática.

La condecoración tendrá lugar en la residencia del embajador Hernán Patiño Mayer en coincidencia con la conmemoración de la fecha de la Independencia argentina.

Comprometido con las causas de la izquierda y que ha hurgado en las profundidades y contrastes de América Latina, Galeano, de 68 años de edad, fue nominado en 2008 al premio Príncipe de Asturias de las Letras.

Periodista, narrador y ensayista, publicó en 1971 Las venas abiertas de América Latina, libro de gran impacto traducido a varios idiomas, donde expone el saqueo de América Latina a lo largo de la historia por parte de las potencias coloniales hasta las potencias del siglo XX.

Ese libro recientemente volvió a los primeros lugares en las listas de ventas luego de que el mandatario venezolano Hugo Chávez le regalara un ejemplar a su homólogo estadunidense Barack Obama, en ocasión de la Cumbre de las Américas celebrada en abril pasado en Trinidad y Tobago.

El año pasado, Galeano publicó Espejos: una historia casi universal, que refiere, según sus propias palabras, "sobre todo a los que estuvieron pero no están en la historia oficial".

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Re: Eduardo Galeano

Mensaje  Ety el Miér Sep 30, 2009 5:35 am

Recibe Galeano Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid

La impunidad, como la que siguió a tantas dictaduras de la región, es peligrosa "porque estimula el delito", señaló.



Madrid. El escritor uruguayo Eduardo Galeano recibió hoy la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid (CBA) en un acto en el que defendió la derogación de la llamada ley de caducidad que perdonó a militares y policías que violaron los derechos humanos durante la última dictadura en su país (1973-1985).

El autor de Las venas abiertas de América Latina manifestó que la impunidad, como la que siguió a tantas dictaduras de la región, es peligrosa "porque estimula el delito".

"Cuando la memoria es artificialmente borrada, el caso está condenado al fracaso. Esa basura no se puede ocultar debajo de la alfombra", añadió, al tiempo que llamó a vencer "la dictadura del miedo" que en sus palabras reina en el mundo y a tener el coraje de decir "no".

Galeano encabeza en su país la campaña para anular la mencionada ley, votada por el Congreso en 1986 y ratificada en un referéndum en 1989, y que será nuevamente sometida a plebiscito en octubre próximo, junto con las elecciones nacionales en Uruguay.

En la ceremonia celebrada en Madrid, el presidente del Círculo de Bellas Artes, Juan Miguel Hernández León, destacó la "mirada crítica, el lirismo, la agudeza, el compromiso y la sensibilidad" de Galeano.

La Medalla de Oro del CBA es concedida desde 1996 a creadores e intelectuales cuya obra haya contribuido a la renovación de las artes y la cultura contemporáneas. El año pasado el galardonado fue el filósofo y escritor italiano Umberto Eco.
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Re: Eduardo Galeano

Mensaje  Ety el Sáb Dic 25, 2010 3:17 am

Eduardo Galeano consigue el Premio Vázquez Montalbán

El escritor y periodista uruguayo Eduardo Galeano, quien nació en Montevideo
el 3 de septiembre de 1940, debe sentirse en estos momentos muy orgulloso por comprobar que su desempeño en el mundo de las letras no deja de ser valorado y recompensado a nivel internacional.
En esta oportunidad, el creador de “Los días siguientes”, “Nosotros decimos no”, “Memoria del fuego” y “Las palabras andantes”, entre otras obras, ha sido distinguido con el VII Premio Manuel Vázquez Montalbán en la categoría de Periodismo Deportivo, un estímulo que, el año pasado, tuvo como destinatario al periodista español Ramón Besa.

El dato que realza una vez más la figura de Galeano, cita la agencia EFE, fue anunciado por un jurado de expertos en el marco de una ceremonia que se desarrolló esta mañana en la Sala París del Camp Nou de la ciudad española de Barcelona.

Si bien a esta altura el autor uruguayo ya no necesita demostrar a través de nuevos textos sus destacadas aptitudes literarias, cuando se concede un premio siempre se buscan motivos para explicar dicha decisión. En este caso, a la hora de reunir razones que respalden este fallo no hace falta más que repasar la trayectoria de este talentoso y admirado escritor que jamás ha ocultado su pasión por el fútbol, un deporte que lo ha llevado en varias ocasiones a priorizar el disfrute del juego hasta el punto de llegar a interrumpir por él sus procesos creativos durante varias semanas.

Como recordará más de un aficionado a la literatura, el gran fervor que Galeano siente por esta actividad deportiva ha quedado plasmado en libros como “Su majestad el fútbol” y “El fútbol a sol y sombra”.
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Re: Eduardo Galeano

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