Cómo afrontar el miedo al envejecimiento

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Cómo afrontar el miedo al envejecimiento

Mensaje  Damablanca el Lun Oct 13, 2014 12:46 pm

Publicado hoy en el diario "La Vanguardia"

Es posible que si alguien va al cine estos días y ve una de las películas que está actualmente en cartelera –hablamos de Boyhood- sienta algo de vértigo tras haberla visionado –también satisfacción por haber presenciado una más que notable obra-. Y es que la cinta muestra, de manera real, cómo han ido creciendo, algunos, y envejeciendo, otros, los actores que forman parte de la producción. En tan sólo 165 minutos pasan ante el espectador 12 años; y eso, ciertamente, puede dejar tocado a más de uno.

El miedo, el temor, el pánico o simplemente la incomodidad que puede llegar a despertar el inexorable paso del tiempo es un sentimiento casi universal. Pero, ¿cómo se le puede hacer frente? Esa es la pregunta del millón. Quizás, para empezar, sería conveniente plantearse un cambio de paradigma vital.

“Gran parte de las ansiedades y de las angustias que vivimos tienen que ver con objetivos que nosotros mismos nos hemos marcado y con el modo en el que vivimos las contrariedades”, explica a LaVanguardia.com Manuel Cruz, catedrático de Filosofía Contemporánea de la Universidad de Barcelona (UB). Esa podría ser una de las claves, nuestra incapacidad para afrontar las contrariedades. “La lógica de nuestra sociedad es imposible en el sentido de que nos insta a que hemos de ser el número 1, y que por debajo de esa posición todo es un fracaso. Si asumimos esta lógica estamos abocados a la frustración”, añade.

En este sentido, la filosofía nos ha enseñado en innumerables ocasiones la importancia de aprender a relacionarnos con el mundo, sobretodo poniendo el acento en el modo en el que uno tiene que asumir las dificultades por las que atraviesa en la vida. “Eso es lo que pregonaban los estoicos”, relata Cruz. “No es casualidad que en las últimas décadas hayan vuelto, citados por filósofos contemporáneos, a la primera línea. Hoy textos de Séneca o Marco Aurelio se podrían considerar como mágníficos escritos de autoayuda para épocas de ansiedad y angustia generalizada”, añade.

Es evidente, sin embargo, que este cambio de paradigma no es fácil de llevar a cabo. “Hace falta toda una vida para aprender a vivir”, pregonaba el mismo Séneca. Pero, como reza el dicho, no hay premio sin esfuerzo. Los estoicos defendían que si una vida está guiada por los principios de la razón y la virtud, el hombre es capaz de estar por encima de las pasiones y temores que tanto lo perturban de tal forma que éstos se afrontan con mucha más calma. “Hay mucha avidez. Nos marcamos muchos objetivos externos, con lo que hay una gran desconexión interna”, esgrime la psicóloga Cristina Llagostera. “Estamos enfocados continuamente hacia el exterior y eso es algo poco satisfactorio”, agrega.

“¿Qué se presupone que se espera de la vida para que cuando uno se da cuenta de que se le está escurriendo de entre las manos lo viva con angustia?”, se pregunta Cruz. “Es el resumen de un tipo de modelo de vida asociado al tener y al triunfo”, sentencia.

Miedo a la vejez

Tras el vértigo que uno puede sentir cuando mira atrás y observa los años transcurridos puede esconderse también un miedo atávico a hacerse mayor, a convertirse, desde un punto de vista absolutamente negativo, en algo inservible. “Estamos tan aferrados al ‘hacer’, a la actividad, que cuando ya no puedes llevar a cabo lo que hacías te sobreviene una sensación de inutilidad”, apunta Llagostera. “Es necesario encontrar ese punto de satisfacción más interior, centrarnos en el ‘ser’ y no tanto en el ‘hacer’. Hay que poner luz en aspectos que definen lo que uno ‘es’, más allá de las capacidades que ha perdido para ‘hacer’”.

En cierto sentido, la sociedad en la que a uno le ha tocado vivir marca bastante el cómo afrontamos la vejez. Los antropólogos saben perfectamente que existen comunidades en las que, en la medida en que la propiedad es algo que depende de la gente mayor, hay una tendencia a generar la cultura del respeto al mayor, que es el que toma las decisiones.

“La consideración de las personas mayores en España, por ejemplo, ha variado significativamente en poco tiempo”, señala Manuel Cruz. “Hoy sabemos que hay muchas familias que ‘sobreviven’ gracias a las pensiones que estas personas cobran. La consideración ya no es la misma que hace un tiempo. Supone un cambio de paradigma”.

Miedo a la muerte

El temor a la muerte puede ser otra explicación a la angustia que padecen algunas personas con respecto al paso del tiempo. Ahí puede entrar en juego el entorno cultural/religioso en el que uno vive. “No es lo mismo una cultura en la que la muerte es vivida como la posibilidad de que tras ella haya un castigo infinito, el infierno sin ir más lejos, que una en la que la muerte sea vista como un tránsito a otra vida”, esgrime el catedrático de Filosofía de la UB. “Hay culturas en las que la muerte se espera plácidamente”, remata.

Lo que es cierto es que cuando ésta se acerca, y eso lo sabe bien Cristina Llagostera –que trabaja, entre otros, con pacientes que se encuentran muchas veces en fase terminal- la mayoría de las personas ven con una claridad diáfana qué es lo que realmente vale la pena en esta vida. “Cuando alguien esta en ese momento puede sentir insatisfacción por no haber pasado más tiempo con la familia, haber dedicado más tiempo a los suyos y no tanto, por ejemplo, al trabajo. Los valores que estaban más dirigidos a lo externo, se redirigen más hacia lo interno: lo que me hace sentir bien, lo que conecta conmigo”, señala.

avatar
Damablanca

Cantidad de envíos : 5190
Localización : España
Fecha de inscripción : 18/02/2008

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.