Víctor Manuel "Vivir para cantarlo"

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Víctor Manuel "Vivir para cantarlo"

Mensaje  Damablanca el Jue Mar 08, 2012 1:38 am

Publicado hoy en el diario "La Vanguardia"

No ha sido por nostalgia. Víctor Manuel lo deja claro en varios momentos de esta entrevista. “Nunca me escucho hacia atrás, siempre pienso que cualquier tiempo pasado fue peor”. La nostalgia la reserva para rememorar los años de infancia en su pueblo natal, Mieres del Camino, cuando disfrutaba de los campos y la romería que tan bien describe en una de sus canciones más emblemáticas. El cantautor asturiano quiso idear una gira distinta que le permitiera volcar sus recuerdos y hacerlo “de forma coloquial y cercana a la gente”. En 2009, emprendió el viaje musical con Vivir para cantarlo, una gira que estaba pensada para que durara dos meses y que finalmente se ha alargado tres años. Una vez terminada, ha editado un disco-libro con el subtítulo de `Biografía de las canciones´, con la actuación en directo que hizo el 2 de septiembre de 2011 en el Centro Cultural Internacional Oscar Niemeyer de Avilés. Son 35 canciones íntimas, entre las que hay “grandes éxitos, pero también grandes fracasos”.

Víctor Manuel no ha tenido nunca pelos en la lengua a la hora de cantar o promocionar su cultura. Eso le costó un exilio a México junto a su amada Ana Belén, y episodios duros con la censura. El cantante no se arruga, tampoco hoy, a la hora de hablar de la SGAE -institución de la que es miembro desde hace años- o de algunos cambios sociales derivados del movimiento 15-M. Aunque, por encima de todo, sigue estando la satisfacción de ver acabada una canción. “Es lo máximo. No sé hacer otra cosa en mi vida más que escribir canciones y cantarlas”. Su actividad no para. Víctor Manuel ya tiene preparados nuevos temas que dará a conocer cuando toque. “No me pongo fechas porque ahora nadie te exige nada”.

-¿Ha podido cantar todo lo que ha vivido o se ha visto obligado a silenciar muchas cosas?
-Más o menos sí que he cantado todo lo que he querido, aunque, como sabes, hubo una época en la que era muy difícil decir lo que realmente querías. Siempre encontraba una fórmula para hallar una salida, por un sitio o por otro. Lo que pasa es que al cabo de un tiempo te encuentras con canciones que, si las tuvieras que cantar ahora, deberías darle a la gente un manual de instrucciones para que las entendiese (Sonríe).

-Censuras, concursos manipulados, detenciones, exilios. ¿Ha optado por olvidar todo lo que le jodió?
-No, yo no me olvido de nada. Olvidarte de las cosas es lo peor que te puede pasar, me acuerdo de todo. Lo que no guardo es rencor, porque las cosas pasan y ya está, punto. Creo que hay que ser positivo, mirar siempre adelante y pensar que lo que va a venir siempre es mejor que lo que ha pasado.

-Asegura que en su disco no sólo ha incluido grandes éxitos sino también grandes fracasos. ¿Por qué?
-Porque creo que los fracasos también me explican. Un artista no sólo se explica por sus éxitos, sino también por aquellos momentos en los que las cosas le van mal, y esto es lo que te hace crecer como profesional. El éxito te envanece, te vuelve un poco loco. Sin embargo, cuando llega el fracaso te pone en tu sitio, le quitas importancia a las cosas. Pasé un periodo de bastantes años en los que tuve muy mala difusión, muchos problemas, no aparecía en TVE y ahí hay un montón de canciones que fueron más bien fracasos, y ahora quería incluirlas en este trabajo para dar un marco más cerrado de lo que yo soy, no sólo como artista, sino también como ciudadano.

-Póngame algún ejemplo.
-Hay muchas canciones que no existieron. Algunas que incluso nunca llegué a grabar en España, como “No quiero ser militar”, que la grabé en México. O “¿Qué será que todos piden?”, que es una canción que apenas tuvo difusión y que es una canción hecha nada más para pedir la amnistía en un momento determinado, pero que no existió en los medios. De la época que va de 1972 a 1979 hay muchísimas canciones.

-¿Sus mayores fracasos también se concentran en esa época franquista?
-Sí, fracasos por llamarle de alguna manera. Si lo que escribes no llega a la gente, lo llames como lo llames, es un fracaso, aunque sea por algo que no dependa de ti.

-¿Por qué tardó tanto en escribir un `te quiero´ en una canción?
- No lo sé. Había hecho muchas canciones de amor un poco mecánicas, de amores imaginarios, pero no de amor de carne y hueso. Cuando lo encuentras es cuando crees que ya merece la pena decir `te quiero´.

-Su música, sus canciones, ¿son más combativas que reflexivas?
-No, tengo muchas más canciones de amor y reflexivas que combativas. El éxito y lo que más funciona son las canciones de amor. También creo que es lo que más le interesa a la gente.

-¿La música entiende de cantautores sin denuncia?
-Sí, claro que sí. Cuando me planteo hacer un disco nuevo o canciones nuevas, no pienso en porcentajes temáticos ni nada de eso. Van saliendo las canciones y, si consigues que en ellas se meta la vida y lo que pasa a tu alrededor, reflejas lo que está pasando en la sociedad. Pero también retratas tu relación con los demás o con gente que tienes lejos. Hay un poco de todo, lo que pasa es que no hay un librillo o un manual de cantautores; cada cantautor es un mundo y mira las cosas desde diferentes puntos de vista.

-¿Cuál es la realidad que le gusta retratar a Víctor Manuel?
-Me gusta hacerlo de forma diferente a como lo hacen mis compañeros y por eso escribo canciones como "Solo pienso en ti", "La madre" o "La doble muerte de Juan Diego". Es una realidad paralela que está ahí y yo la veo y la canto. Intento que sean cosas en las que no se fijan otros. Si hablo de las Torres Gemelas me interesa todo lo que ha pasado, pero sobre todo contar cuántos `sin papeles´ han caído ahí dentro. Porque lo que recojo son las palabras de alguien que está ahí dentro y se salva y, cuando sale por la puerta, le cuenta a un periodista que ahí había muchos `sin papeles´. Y esas personas no aparecen en ningún sitio, no están censadas, únicamente son sus familias las que saben que han muerto ahí.

-Si empezara de cero, ¿seguiría optando por politizar sus canciones?
-Supongo que sí, porque yo soy siempre el mismo, no me puedo abstraer de la realidad. Me interesa mucho la política, la vida, lo que pasa alrededor, y eso se acaba metiendo en las canciones. No hago nada para evitarlo, aunque tampoco hago nada para buscarlo.

-¿Se arrepiente de haber compuesto algunas de las canciones que ha hecho?
-Sí, por lo menos de la mitad. Las escuchas al cabo de un tiempo y te quedarías con las buenas, o las que a ti te parecen buenas. Crear algo de la nada siempre emociona, pero al día siguiente te desinflas un poquito y, cuando pasan dos años, te desinflas del todo. Hay canciones que ves que están muy bien y que las guardarías, pero el otro cincuenta por ciento de las canciones no pasaría nada si no las hubiera escrito.

-No sé si ahí entraría la de "Un gran hombre", un elogio a la figura de Franco…
-Sí, sobre todo porque es una canción estúpida, es la canción de un chaval desinformado que no sabe de nada y lo mete en una canción.

-Equivocarse sirve para evolucionar, en todos los aspectos.
-Sí, pero no es ni un error. Si fuera eso, o algo intencionado, tendría sentido, pero sólo es una canción de un gilipollas.

-¿Sigue teniendo pesadillas con que alguien le quita de los brazos a Ana Belén?
-Sí, de vez en cuando, muy de tarde en tarde. Nuestra situación personal es muy de provisionalidad después de 40 años, estamos ahí porque queremos estar y nadie nos obliga. Creo que es bueno que esa sensación exista siempre, ser consciente de que la otra parte se puede ir. Eso hace que trabajes más para cuidarla y para hacer las cosas bien.

-En los tiempos que corren, en que las relaciones duran lo que tarda uno en leer esta entrevista, no deja de ser elogiable lo que me cuenta. Y más ustedes que conviven en el terreno personal y profesional…
-Ana es muy entretenida, es una mujer fuerte, inteligente. A veces, los hombres caemos en la tentación de preferir mujeres débiles, guapas, y creo que son mucho más aburridas. Para mí, es mucho más importante tener una mujer fuerte, con carácter, y si es económicamente independiente, mucho mejor. Eso hace que no tengas nada ganado y que te lo tengas que ganar todos los días.

-Me sorprende que siempre han estado muy alejados de la prensa rosa. ¿Cómo lo han logrado?
-Hemos tenido muchas peleas, eso sí, en otra época. Peleas muy duras con la prensa, a veces con alguna agresión, pero por suerte eso pasó. Ahora la gente que sale en la prensa es gente que no hace nada, que no trabaja. Tu interés al final pasa, y pasa por parte de ellos cuando ven que no vendes nada, que no traficas con nada, que no juegas con tu vida… Entonces es cuando más o menos te dejan en paz.

-¿Qué es lo que ha aportado Ana Belén a su carrera profesional?
-Me volví más exigente con mi trabajo desde que la conocí. Ella es una mujer que sabe escuchar, que sabe ver las cosas, y su consejo siempre es fundamental. También cuento con amigos como Serrat; Bosé, que están ahí para decirte las cosas, y son buenos amigos porque también te dicen las malas. (Sonríe).

-¿Qué opinión tiene sobre el movimiento social del 15-M y todo lo que ha salido a partir de ahí?
-El movimiento 15-M ha sido importantísimo, porque en la sociedad había pus y lo que han hecho es apretar el grano y que saliese todo y, en parte, se sanease. Lo que me preocupa del movimiento es lo que percibo desde fuera, que es esa falta de organización interna, ese movimiento puramente asambleario que lo que va a producir es puramente melancolía. Si eso no se articula políticamente es una pérdida de energía muy importante, así que estaría bien que todo eso se canalizara y fuese pro activo.

-¿Lo ve como fuente de inspiración para alguna futura canción?
-Eso es más difícil, porque creo que eso ya pertenece a otra generación, no me puedo meter en películas, que me afectan y las veo con simpatía, pero de las que no puedo participar. Por estatus, edad y un montón de cosas, creo que chocaría muchísimo. Pienso que me dirían, “¿tú qué haces aquí?”, y tendrían razón. A mi me ven como alguien que está dentro del sistema, aunque yo me considero una persona que está fuera de él y que saca muchos los pies de todo ello.

-Una de las principales reivindicaciones de este 15-M es que cada vez los políticos están más alejados del sentir ciudadano, algo que también pasa con instituciones como la SGAE, de la que usted es miembro de la comisión rectora. ¿Me hace autocrítica?
-Hay cosas distintas. Una es la visión que tiene el que está obligado al pago a la SGAE, como las televisiones o los operadores de comunicación y que nos miran de una manera determinada y, si puede ser, hablan con gran facilidad de nosotros con argumentos sin sentido o cosas que no son ciertas. Y otra realidad paralela es la que se ha creado alrededor de los autores, como gente que va esquilando por el mundo a peluqueros, a bodas y bautizos y a todas estas cosas, que creo que no es cierto. En defensa de la SGAE diré que no recauda nada que no se recaude en el resto de los países europeos. Lo que pasa es que durante muchos años han estado apareciendo en la prensa las quejas de cualquier peluquero de Barcelona o de Girona. Los periodistas inmediatamente le dan cabida porque ese señor no quiere pagar los 30 euros que le toca pagar al mes.

-Vaya, ya estamos matando al mensajero. ¿Me está diciendo que los medios tenemos la culpa de la mala imagen que se tiene la SGAE en la sociedad actual?
-Hay parte de culpa, igual que nosotros también tenemos nuestra parte de culpa por no haber sabido vender la gestión que se hace. La SGAE está para recaudar y gestionar, tiene la licencia del Estado para esto y trata de hacerlo de la forma más eficaz posible. No es que recaude para nosotros, recauda el dinero para Bruce Springsteen, que a la gente le parece muy simpático, o para Paul McCartney, por poner dos ejemplos.

-La sociedad está cambiando, hay otras reglas de juego. De alguna manera habrá que encajar esta nueva realidad a la hora de gestionar la SGAE…
-Ya se hace, hay portales legales como iTunes o Spotify que son gente que paga a autores de forma legal. Todo esto es perfectamente legítimo, lo que yo no acepto es el disparate de que todo es de todos, porque si eso es así yo me pido un palacete aquí en Passeig de Gràcia.

-¿Se ha sentido especialmente atacado por defender su postura?
-Sí, pero hace muchos años, y no por defender mi postura, sino la de mis compañeros. Lo que pueda defender de lo mío es muy poco, hace muchos años que lo tengo todo hecho, estoy defendiendo a los que vienen detrás, a los chavales que están empezando a componer y quieren vivir de su trabajo.

-¿Sigue pensando que Teddy Bautista es inocente?
-Defiendo a Teddy hasta donde lo puedo defender. Soy amigo de Teddy y me parece una barbaridad el linchamiento que se produjo con él. Sé que lo han estado investigado durante los últimos meses: sus cuentas personales, sus posibles desvíos de dinero, y no han encontrado nada. Por eso me atrevo a decir que Teddy no se ha llevado ni un solo euro de la SGAE. En lo que ya no entro es en la gestión. Teddy Bautista habría sido estupendo si se hubiera evitado los últimos cinco años en la SGAE. Ha hecho una labor inconmensurable para la sociedad de autores y así se lo reconocen los socios. Pero le han sobrado unos años, aquellos en los que te envanecen y te vuelves loco.

-La labor inconmensurable que, según usted, ha hecho el señor Bautista ¿justifica sus 23.000 euros de pensión vitalicia en un momento en el que los gobiernos aprietan más que nunca al ciudadano?
-Eso no lo sé, no he participado de ese dinero que él percibe por su pensión. Sí he leído estos días que lo que ha ocurrido es que no había cotizado nunca como alto cargo, y por eso se decide plantearle ese plan de pensiones. No puedo entrar en si los necesita para vivir o cuánto necesita para vivir. Ya me gustaría tener esa pensión para mí, pero no la voy a tener nunca (Sonríe).

-Aún puede ser presidente de la SGAE…
-No, imposible. Ahora estoy en la Comisión Rectora porque cuando te toca, te toca. A mí me ha tocado ahí y lo que no hago es esconderme de las cosas. Presidente ya te digo que no.

-¿La nueva Ley Sinde-Wert que ha sido aprobada servirá para acabar con la piratería?
-No, nada es suficiente para acabar con la piratería porque surgirán otros modos de robar propiamente al Estado. Por otra parte, llega muy tarde, llega cuando no hay nada que proteger. La industria del disco ya no existe, está totalmente desmantelada, y la industria del videoclub ha desaparecido. Ojalá sirva de algo. El caso del gordito feliz de Megaupload que está en Australia puede hacer que la gente caiga del limbo.
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